Ahora hay que salir del baño

-¿Qué son esos gritos?

-Nada, que me he metido a bañar a Dolsa y me he olvidado de coger toallas para secarla.

-Pues coge el secador.

-No, hay que hacerlo con toallas.

-No pensarás usar las nuestras ¿no?

-¿No tienes toallas viejas? Mira a ver, yo creo que tenemos algunas de Nela en el armario del pasillo.

-Qué va, hija, las tiré…además, estaban hechas una pena, muy pasadas.

-Vale, pues dame las que peor estén, y yo compro mañana un juego nuevo, yo me encargo ¿vale?

-¿Te apañas con dos?

-A ver, tendré que hacerlo. Gracias mami. Ya que estás, déjame cerca la mía, para cuando acabe con ella.

-Aquí tienes…y eso de bañarla, así, de repente, ¿por qué te ha dado por ahí?

-Es que…se ha metido en un charco y se ha puesto perdida (lo de la caca me lo ahorro, mejor no digo nada, bastante asco me ha dado a mí). Es que si no iba a manchar toda la casa, mamá.

-No, Mayte, has hecho bien. Bueno, acaba pronto, que se quiere duchar tu padre, que acaba de llegar del trabajo.

-Vale mamá, déjame también la fregona para recoger luego.

Madre mía, me he empapado, pero primero la seco a ella con la toalla grande. Me salgo del baño, la cojo…y se ha sacudido bien sacudida, parece una rata, jajajajaj.

Ya está, la seco dentro de la bañera con la toalla. La cabeza, luego el cuerpo, y al final las patas. Y ahora, fuera, la vuelvo a secar con otra toalla, yo creo que ya está. Ahora me toca a mí. No sé si abrirle la puerta…no, mejor cuando me duche yo, no sea que le dé por correr como una loca por toda la casa.

Bueno, pues ya estoy lista. Friego el baño y meto las toallas para lavar, que no se sepa lo que han secado…

-Ya está papá, ya puedes entrar.

-Hola Dolsa, estás húmeda.

-Wrffff, wrffff.

-Eso es que quiere jugar contigo.

-¿Ya la entiendes?

-Sí, tiene su propio lenguaje. Cuando hace eso, espera que juegues con ella, que le tires algo para jugar.

-¿Qué más hace?

-Cuando se asusta, hace el guau, guau típico. Pero no la asustes, ya lo verás cualquier día que la bajes, se asusta con casi todo ahora.

-¿No pensarás que la voy a bajar a la calle yo?

Hoy toca baño

Hoy toca baño…¡vaya día que llevo!

Hay que ver como se ha puesto de barro Dolsa, qué asco…y cómo huele a caca, debe haber pisado una o se ha rebozado, no quiero ni pensarlo. Menos mal que siempre me bajo a la calle con toallitas húmedas, varias bolsas para la caca, kleenex…llevo de todo.

A ver, le limpio las patas con las toallitas porque parece que esto es caca, puajjjjj.

-Quieta Dolsa. Muy bien, no, no te sientes…pobrecita, no sabe lo que quiero. Muy bien, muy bien, dame la otra pata…eso es.

Bueno, ya he quitado lo gordo, ahora a casa para bañarla.

Haremos lo que decimos siempre en la clínica. Para no dejarme la espalda y, sobre todo, para que no se asuste -es su primera vez- me meteré DENTRO DE LA BAÑERA con ella para bañarla. Vamos al baño.

-Ven Dolsa, muy bien. Siéntate mientras me quito la ropa.

Así es más fácil, me meto dentro, la baño y luego me ducho yo.

-Sube Dolsa, no, espera que te coja, que si no te resbalas. Siéntate…muy bien.

Cojo la ducha de teléfono, templo el agua y empiezo por el cuerpo y las patitas. La cabeza la dejo para el final, ya veremos qué tal se nos da.

Ya la tengo mojadita, así que cojo el champú para pelo largo y liso que me he traído y la enjabono todo el cuerpo menos la cabeza. Estos champús no hacen espuma, y hay que dejarlos actuar 5 minutos antes de aclarar…creo que le voy a dar dos manos de champú, está chorreando agua casi negra, puajjjjjjj.

Parece que le está gustando, le echo el agua para aclararla y…efectivamente, necesita otra mano de champú.

-Muy bien Dolsa.

-Wrrffff, wrrffff

Huy, quiere jugar.

-No Dolsa, no. Sienta. Muy bien.

Mira, le gusta. Normal, le estoy dando un masaje que no veas, a mí también me gustaría, no me extraña. Otra vez la aclaro y vamos con la cabeza. Abro el grifo en lugar de la ducha y con las manos la voy mojando…jajajajaja, qué cara se le ha quedado.

-¡Ahhhhhhh!, no te sacudas…

Me ha empapado, menos mal que me quité la ropa. Bueno, le froto el cuello y lo que me deje de la cabeza, la verdad es que se está portando fenomenal. La aclaro con las manos cogiendo el agua del grifo, mmm, voy a intentarlo con la ducha, con poca presión, que no le entre jabón en los ojos…estupendo, no le importa.

Ya está bañada, se me ha dado muy bien. Ahora a secarla…¡mierda! No cogí las toallas.

-¡Mamáaaaaaaaaaaaaa!

Guardería para gatos

-Eso ya lo hay aquí.

-No, no entiendes. No hablo de una residencia, hablo de un local comercial donde dejas el gato para que no esté solo en casa mientras estás trabajando, o cuando te vas de viaje.

-¡Halaaaaaa! Qué buena idea.

-Sí, los gatos están sueltos por todo el local, que está lleno de sitios para subirse, juguetes, y se lo pasan bomba.

-¿No se escapan?

-No, también tienen puerta de seguridad doble. Lo tenían bien montado.

-Pero puede ser peligroso ¿no? Imagínate que uno está enfermo y están todos jugando por el mismo sitio…se pegarían las enfermedades víricas, los parásitos, etc.

-De eso nada. Antes de aceptar a tu gato, tienen una entrevista personal contigo en la que tienes que llevar su cartilla de vacunaciones y desparasitaciones en regla. Si no, no te dejan llevarlo.

-Entonces me parece una idea estupenda, Laura. Estos americanos hacen cosas muy raras a veces, pero otras son raras y están bien, jajajaja

-En realidad la propietaria era inglesa, aunque llevaba varios años viviendo en Nueva York.

-Eso me cuadra más…perdona… ¡Nooooooooooo! ¡Dolsaaaaaaaaaa! Mierda, ya se ha metido en el charco. ¡Ven aquí! Ya me parecía que llevaba demasiado tiempo sin hacer de las suyas. Mira como viene. Pffffff…va a ir a la bañera, pero ya mismo. Te tengo que dejar, Laura. Otro día me cuentas más cosas de tus viajes, qué envidia me das.

-Eso está hecho. Tengo la suerte de tener un padre piloto, me salen los viajes tirados de precio, lo tengo que aprovechar.

-A ver si me consigues un vuelo baratito, aunque sea a Mallorca, jajajajaja

-Oye, pues voy a intentarlo. Mallorca es preciosa, podríamos ir juntas, un viaje de chicas, jejejeje.

-Sería estupendo, cruzaré los dedos. Me voy a bañar a esta cochina, creo que Lucas también se ha manchado cuando Dolsa se ha sacudido, lo siento.

-No te preocupes. Como es pequeño, le baño en un pispás.

-Ok, nos vemos, Laura. Ya me contarás si lo consigues, lo del viaje…

-Hasta mañana, Mayte, ya te contaré.

En Manhattan, NYC

-Mayte, como te decía, hay cosas más alucinantes aún.

-Cuenta, cuenta.

-Bueno, además de que la gente respeta los parques…

-¿Qué quieres decir?

-Lo que quiero decir es que, si acaban de plantar el césped, o lo acaban de segar, ponen un cartel de “prohibido pisar” y a NADIE se le ocurre poner el pie en esa zona.

-Imagínate aquí, da igual lo que pongan en los carteles.

-Sí, Mayte, la gente es muy guarra, hay de todo en el césped.

-Y ¿qué más?

-Pues paseando vi una tienda de chuches para mascotas.

-¿Cómo? Te refieres a una pajarería ¿no?

-No, no, me refiero a una tienda de chuches. Las compras al peso, como en los cines. Para perros y gatos. Tienen de todo lo que te puedas imaginar, y también lo que no.

-¡Qué pasada!

-Y también había una tienda de animales…pero ¡qué tienda! Camas alucinantes, cochecitos de bebé para perros, para llevarlos cuando son viejecitos o muy cachorritos, edredones superchulos, todo tipo de juguetes para perros y gatos, había unos educativos que tenían muy buena pinta.

-De esos tenemos en la clínica, hemos traído unos para gatos que están fenomenal. Hay uno que es como un laberinto.

-No entiendo, Mayte.

-Sí, es un laberinto donde pones la comida y hay agujeros para que el gato meta la pata y empuje las bolas de pienso.

-O sea, que si no se lo curra, no come.

-Jajaja, sí, así es, pero te aseguro que se las ingenian para comer. Así se entretienen y comen menos. Son juegos “intelectuales”, ideales para gatos caseros y que juegan poco.

-Deben ser parecidos, pero no veas qué bonito estaba todo puesto. Pero me falta lo mejor.

-Tú dirás, estoy flipando.

-Una guardería para gatos.

-¿Cómooooo?

-Lo que oyes. Una guardería para gatos.

Saliendo a la calle

Sigue siendo Domingo 9 de Octubre (se hace largo ¿eh?)

 Está claro que si quiero acostumbrarla a que haga sus cosas, cuantas más veces la saque y acierte, más fácil será que lo aprenda. Hoy hace un poco de aire y frío, pero no llueve y tengo todo el día por delante para disfrutarlo con ella.

A ver, a ver, creo que tengo todo: la correa, las bolsas para recoger las heces (ojalá las estrene), las vitaminas…solo falta que le ponga el collar.

-Dolsa, sit. Muy bien, ya lo sabes.

Se levanta. Pues hasta que no se siente, no se lo pongo.

-Dolsa, sit. Muy bien, ahora te pongo tu collar y nos vamos a la calle.

Para que digan que esto no es sano. Tener un perro, además de divertido, es sano. Y barato, porque combina hobby y deporte, y recibes cariño. Eso ningún hobby o deporte te lo da.

Te obliga a salir por lo menos 3 veces a la calle y pasear un rato largo. Para la gente mayor o los que tienen un trabajo sedentario es ideal, porque te obliga a salir de casa, andar, que te dé el sol. Te encuentras a otras personas con perro y hace amigos. Y si tienes ganas, pues corres y te pones en forma, ellos no se van a cansar antes que nosotros. Tengo una amiga que compite en cani-cross y se lo pasa bomba con su perra.

Cuando tienes un cachorro, lo mínimo es hacerlo 4 ó 5 veces, para que jueguen y se acostumbren a hacer sus cositas. Es muy importante que la primera y la última vez que salgan sea muy temprano y lo más tarde posible antes de acostarte, para evitar el pipí nocturno.

Siempre decimos que la primera salida de la mañana sea recién levantados, nos ponemos lo que sea y ¡a la calle! Para que haga su primer pipí. Luego volvemos a casa, desayunamos y le damos el desayuno y ¡a la calle otra vez! Para un paseo largo y juegos después de que haga sus cosas. Luego, al mediodía, el tiempo que tengamos, y después de que coma. De forma ideal, otro paseo por la tarde. Cenamos, cena la perrita, y a la calle un paseo largo. Y antes de acostarnos, paseo para último pipí.

Me parece que he contado 6 paseos. Bueno esto es lo ideal, es mi meta. Cuanto antes aprenda esto, antes podré enseñarle más cosas.

No se ha hecho pis en el ascensor ni en el portal, vamos bien.

Truco o trato

                                                 

Celebramos hoy el Día de difuntos, equivalente en el mundo anglosajón a Halloween (viene de all hallow´s eve, o víspera de difuntos), y es un día especial en el que recordamos a todos los que se han ido. Pensamos en nuestros familiares, amigos y, cómo no, en nuestras mascotas que se fueron al cielo.

Y es que ayer, viendo con mi familia “Tintin” en el cine -recomendable para niños y adultos- me acordé de mi perrita Sena viendo jugar a Milú con un Rottweiler que, a su vez, me recordaba a otro perrito que se fue llamado Zar…

En la clínica, a lo largo de tantos años de profesión, hemos visto cómo se apagaban muchas lucecitas especiales. Me vienen a la cabeza un Golden llamado Oliver, o Rasta, un caniche blanco, un Yorkshire más bueno que el pan llamado Yorky, Lucas el labrador, un gato blanco precioso llamado Lucky, mis perritas Sena, Durga, Molly…Les conocimos como bolitas peludas al poco de nacer, les vimos crecer y al final, tuvimos que despedirnos de ellos. Es injusto que vivan tan pocos años, así que tenemos que disfrutar de ellos mientras están con nosotros.

Y claro, también hay veces en que los papis se mueren antes que las mascotas…no puedo evitar recordar a la mamá de Molly, una cocker que adoptamos después del accidente de moto que se llevó a Cristina; o a Daniel, el papá de Copi, que perdió la batalla contra un cáncer de páncreas…para todos ellos nuestro recuerdo.

 

 

 

Ordenanzas municipales

Tener un animal de compañía supone un compromiso con él en lo que concierne a cuidados, alimentación, atención veterinaria y, sobre todo, cariño. Pero también hay unas obligaciones referentes a las ordenanzas municipales. Para vuestra información, y a raíz de los carteles que ha colgado el Ayuntamiento de Alcorcón, pincha en el link a la ORDENANZA MUNICIPAL.

Según la misma, cada propietario debe presentarse a censar a sus mascotas así como darlas de baja, llegado el momento. Esta obligación es paralela a la que tenemos los veterinarios de hacerlo en la Comunidad de Madrid.

Para más información, y para daros de alta en el censo, llamad al 91 664 84 34/5 que es el del CRAA (centro de recogida y adopción de animales de Alcorcón).

Viajar con nuestras mascotas

Nos vamos de viaje, muy bien pero… ¿ lo tenemos todo preparado ?

Sí, nos llevamos sus cacharros de comida y bebida, su camita, sus juguetes, pero hay más cosas que debemos preparar.

 

 Lo primero que tenemos que hacer es ver si tenemos todos los documentos en regla:

 

 -cartilla de vacunaciones al día (también fundamental si se va a quedar en una residencia, nos la van a exigir)

-pasaporte si vamos a salir del país

 

-seguro de responsabilidad civil si nuestro perro pesa más de25 kgo pertenece a una raza potencialmente peligrosa

 

-tarjeta de identificación (chip)

 

 También es bueno informarnos acerca de las clínicas veterinarias más cercanas, por si tenemos que recurrir a sus servicios durante nuestras vacaciones. Si nuestra mascota toma una dieta especial, mejor comprarla antes de salir si no tenemos la seguridad de encontrarla en destino.

 

 Por supuesto, si toma alguna medicación diaria, asegurarnos de que vamos a tener suficiente hasta la vuelta. Es normal que no nos la vendan sin receta en ninguna clínica o farmacia.

 

 Si vamos en coche, el animal tiene que ir convenientemente asegurado, bien dentro de un transportin, bien con un adaptador para el cinturón de seguridad. El lugar más seguro si se emplea el adaptador es el espacio entre el asiento del copiloto y el asiento trasero, a los pies de la bancada.

 

 Si viajamos en avión, tenemos que saber que si nuestra mascota pesa menos de5 kg, puede ir en cabina. Eso sí, hay que avisar con tiempo para asegurarnos de ello –además de sacar su billete- porque cada avión tiene un cupo de animales en cabina. Cuando se supera el cupo o es más grande, deberá ir en la bodega del avión. En ese caso, tendremos que comprar o alquilar un transportin homologado para embarcarlo.

 

 Cualquiera que sea el medio de transporte, debemos conocer si nuestra mascota lleva bien el ir de viaje, si se pone nerviosa (ladra, llora, maulla) o si vomita. En ese caso, consultar con el veterinario la medicación más adecuada en cada caso y los consejos para el viaje. En general, mejor que vaya en ayunas y ofrecerle agua cada vez que paremos.

 

 Hay que consultar también qué parásitos son los habituales de la zona que vamos a visitar, para evitar sus picaduras. Nuestro veterinario nos orientará acerca de los más eficaces y de más fácil aplicación para nosotros y para ellos. Los aplicaremos ANTES de salir para tenerlos protegidos.

 

 ¿ Ya tenemos todo ?  ¡ Feliz verano y hasta la vuelta !

 

 

 

Hipertiroidismo felino

¿ Tu gat@ está delgad@ a pesar de lo que come ?

¿ Tiene 8 años o más ?

¿ Sus heces no son compactas sino más bien blandas ?

¿ Vomita con frecuencia ?

Si le tocas el cuello ¿ palpas un bulto al lado de la tráquea ?

Si has contestado que sí a la primera pregunta y a alguna de las siguientes, debes ir ya mismo al veterinario para que revise a tu gat@. Además de comprobar el resto de sistemas (genito-urinario, hepático, cardiaco, etc) deberá medir los niveles de la hormona tiroidea en sangre.

Además de la glándula tiroidea se suele ver afectada la función renal, por lo que el tratamiento farmacológico y dietético deberá atender los dos problemas.

Una vez establecido el diagnóstico, el tratamiento empieza a dar sus frutos a los 10-15 días, en los que el gato empieza a recuperar peso, compactar las heces, deja de vomitar, y mejora su estado anímico.

Los controles sanguíneos de hormona tiroidea deben realizarse al mes, a los tres meses y, si todo va bien y la dosis del fármaco es la adecuada, cada seis meses.

La medicación no se debe suspender nunca, a no ser que produzca intolerancia en el animal, o alguna reacción alérgica. En ese caso, el veterinario recomendará su suspensión temporal hasta la remisión de los síntomas y la reintroducción a una dosis menor.

El gat@ hipertiroideo típico es un animal de 12 años, que generalmente estaba bien de peso, y que de repente empieza a adelgazar y a defecar con una consistencia más blanda sus heces. Está de peor humor y tiene hambre a todas horas. Este sería el perfil habitual, pero en otras ocasiones no es tan evidente. Lo mejor es revisar analíticamente –al menos una vez al año- a tu gat@ y, a partir de los 8 años, incluir en la analítica una determinación de la hormona tiroidea.

el corazon de los gatos

Los gatos, esos grandes desconocidos, no son nuestras mascotas. Yo siempre digo que la casa es de ellos, que nosotros somos los humanos que vivimos en su casa.

Hay que saber entenderlos, porque los felinos domésticos son los animales que mejor se recuperan o soportan cualquier enfermedad. Si se hacen daño en una pata, no la apoyan hasta que han hecho el reposo suficiente. No se mueven. O lo estrictamente imprescindible. Si han vomitado, no comen hasta que se encuentran mejor.

Pero…¿ cómo detectar un problema cardiaco en un gato ?

Eso es más difícil, pero os voy a dar unas pistas.

Para empezar hay que decir que los gatos tienen menos problemas cardiacos que los perros, pero los tienen. Hay razas predispuestas a tener cardiopatías congénitas, esto es, que nacen con una malformación que con el tiempo – a veces poco tiempo – les causan problemas. Las más frecuentes son las cardiomiopatías hipertróficas, unas veces congénitas, otras secundarias a problemas de tiroides.

Las razas más predispuestas son los persas, y también los siameses, pero les puede pasar a gatos cualquier raza o mestizos.

El caso es que es difícil de diagnósticar- incluso por un veterinario- si no se hacen pruebas complementarias, porque cuando auscultamos el corazón 1 de cada 3 gatos no tiene soplo cardiaco. La radiografía de tórax no suele ser diagnóstica y solo se puede confirmar por ecocardiografía.

Como siempre, lo más importante es la prevención y el diagnóstico precoz, así que mis consejos son los siguientes:

–         en razas predispuestas, además de la auscultación, realizar una ecocardiografía cuando el veterinario lo aconseje.

–         A partir de los 8 años, chequeos geriátricos anuales

–         Si hay soplo cardiaco, ecocardiografía de confirmación del problema cardiaco

–         Y lo más importante, estar pendiente de los siguientes signos que, aunque inespecíficos, pueden hacernos sospechar de un problema cardiaco:

 

  • Frío y/o parálisis en las patas, en especial en las posteriores (indicaría trombos)
  • Problemas para respirar (disnea), que indicaría edema de pulmón
  • Depresión, el gato no se mueve o se mueve poco por la fatiga propia de un enfermo de corazón

 

Ya sabéis, vigilad y cuidad, y si tenéis dudas, para eso estamos los veterinarios.

 

Miguel Ángel Valera