Sarna demodécica o Demodicosis

¿Sabes qué es la sarna demodécida?

El post de hoy está dedicado a una enfermedad muy común en cachorros.

La demodicosis, o sarna demodécida, es una enfermedad parasitaria no contagiosa asociada a una condición genética del individuo de carácter herediatario.

Los Demodex son parásitos habituales en la piel de los mamíferos, existiendo un equilibrio entre parásito y hospedador que se pierde en situaciones de estrés o enfermedad. En estos casos, el desequilibrio inmunológico que se produce favorece la multiplicación activa del parásito y, consecuentemente, la enfermedad: la demodicosis.

El proceso es más frecuente en animales jóvenes, en los que no existe una madurez completa del sistema inmune, y es reconocida también la predisposición racial.

Si bien la detección de la enfermedad es difícil de precisar en el primer episodio, los animales diagnosticados suelen responder bien al tratamiento. Hay animales que resuelven la enfermedad tras 2 meses de terapia mientras que otros pueden llegar a necesitar hasta un año. Una vez se suspende el tratamiento, la evolución es muy variable, existiendo individuos que sufren constantes recidivas, otros que las padecen solo en situaciones de estrés, y otros en los que, tomando las medidas adecuadas, no vuelven a presentarse.

Estad atentos, en los próximos días colgaremos un caso clínico.

Protocolos vacunales modernos en perros

Hablemos de vacunas en perros. Vamos a hablar de cuáles, de cuándo y, sobre todo, del porqué. No soy inmunólogo, pero en la clínica hacemos inmunología continuamente: el sistema inmune, las defensas, intervienen cada vez que viene un paciente enfermo, o le desparasitamos, o le prescribimos un antibiótico, le operamos o, simplemente, le ponemos una vacuna.

Ese gesto que parece tan sencillo lleva detrás muchísimos años de estudio de generaciones de investigadores médicos, biólogos, veterinarios, farmacéuticos. No puede ser realizado alegremente por cualquiera, sin valorar previamente al paciente. Cada caso debe ser tratado individualmente: no hago lo mismo con el perro que tengo delante que con el que se acaba de marchar, y los dos venían a vacunar. Son casos diferentes siempre ( aunque en perros sanos muchas pautas se repitan) y el estado de salud lo valora un médico o un veterinario preparado para tal fin.

Existe la creencia generalizada de que hay que vacunar de todo, todos los años. De hecho, hay veterinarios que en realidad solo son “vacunadores”. Podrían ser auxiliares, porque para pinchar a un perro no hay que estudiar 5 ó 6 años. Hay muchos criadores que lo hacen, así pasa con los perros que venden, que vienen con muchos “premios” los pobrecillos, tanto víricos como parasitarios.

Hace varios años, un estudio demostró que los anticuerpos frente al Parvovirus y al Moquillo caninos duraban entre 2 y 3 años en perros inmunocompetentes (con sus defensas “en forma”), correctamente desparasitados, y sus órganos funcionando correctamente. Desde entonces, nuestros protocolos han cambiado, y preferimos hacer una analítica de sangre anual para valorar el estado de salud de perro y vacunar cada 2 años frente a Parvovirus y Moquillo que seguir vacunando sin más.

Pero esto sería en un perro adulto, que en su etapa de cachorro ha sido vacunado como es debido. ¿Cómo se vacunaría a un perrito en su primer año?

El protocolo actual recomendado para cualquier cachorro, de forma ideal, sería el siguiente:

–          A los 45 días, vacuna frente al Parvovirus y Moquillo canino

–          Con 2 meses de edad, revacunación frente a Parvovirus, Moquillo, Hepatitis y Leptospirosis

–          Dos semanas después, se repite esta última vacuna. Hay razas más predispuestas a padecer Parvovirus y Coronavirus (Rottweiler, Labrador, Golden, Pastor alemán, etc) y en estos casos se recomienda aplicar una dosis más.

–          A los 3 meses de edad, vacuna Antirrábica

–          Dos semanas después, contra la Traqueobronquitis canina

–          A los 6 meses de edad, primera dosis frente a la Leishmaniosis. Esta vacuna se repite dos veces más, con un intervalo de 3 semanas entre vacuna y vacuna.

El protocolo correcto para un perro adulto, después de lo que hemos comentado, sería:

–          Vacuna Antirrábica anual

–          Vacuna Leptospirosis anual (o cada 6 meses si es zona endémica)

–          Vacuna Moquillo, Parvovirus y Hepatitis bianual

–          Vacuna Traqueobronquitis infecciosa anual

–          Vacuna Leishmaniosis anual

Ahora os toca a vosotros. Dudas, preguntas, comentarios, anécdotas (todos los que han comprado un perro las tienen) o debates serán bienvenidos.

¿Por qué ponemos vacunas a nuestros perros?

La respuesta es sencilla: para protegerlos, igual que hacemos con nuestros hijos o con nosotros mismos. Es medicina preventiva, que sale muuuuucho más barato que curar cualquier enfermedad vírica, si es que se puede curar.

Hay vacunas obligatorias y otras voluntarias.

Las obligatorias lo son porque evitan la transmisión de zoonosis, esto es, enfermedes transmisibles a las personas, como por ejemplo la rabia. Las voluntarias, porque protegen frente a enfermedades exclusivas de los perros. Pero siempre digo que si le preguntáramos a un perro frente a qué se quiere vacunar, contestaría sin dudar: parvovirus, moquillo, leishmaniosis (ya existe la vacuna, como muchos de vosotros sabéis) y en último lugar diría que la rabia.

 Por fortuna, se conocen poquísimos casos de perros enfermos de rabia cerca de nuestras fronteras, y proceden del norte de África y sur de Francia. Y hay políticos que quieren quitar la obligatoriedad de la vacunación antirrábica, comunidades autónomas que vacunan cada 2 años…¿sobran o no sobran políticos en España? Quienes, por desgracia, toman las decisiones sanitarias en nuestro país no tienen preparación suficiente para tomarlas, así nos luce el pelo.

No hay que olvidar que en un pequeñísimo porcentaje de perros, igual que sucede en las personas, se pueden producir reacciones vacunales adversas, en la mayor parte de los casos debidas a los excipientes de las vacunas.

Aunque las reacciones pueden ser muy diversas, lo más frecuente es el angioedema de belfos, o lo que es lo mismo, inflamación rápida y evidente de los labios, que se suele extender a los párpados y orejas. Es una de las urgencias veterinarias realmente “urgentes”, y tenemos que tener a mano el teléfono de urgencias de nuestro veterinario o de la clínica de urgencias más cercana. Si se actúa a tiempo, se resuelve bien.

Pero los beneficios son evidentes: todas estas enfermedades son mortales casi siempre, y tenemos las armas para luchar contra ellas. La última vacuna presentada en el mercado es la de la leishmaniosis canina, disponible en España desde Enero de 2012.

Mañana hablaremos de los protocolos vacunales, o sea, de cuándo y cómo se ponen todas estas vacunas.

¿ Por qué soy veterinario ?

Yo tenía 8 años. Vivíamos en Túnez desde hacía 4, por el trabajo de mi padre. Era veterinario, en una época de masificación en las aulas (parecido a lo que pasa ahora, aunque no tanto) y con poca oferta de trabajo. Se enteró de un proyecto de cooperación bilateral con Túnez que ofertaba el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Si ahora los jóvenes son reacios a abandonar el cómodo hogar paterno, imaginaos hace cuarenta y tantos años…como él cumplía los requisitos y no se presentó más gente, le cogieron. Y allá que se fue con su mujer y sus dos hijos pequeños de 4 y 2 años.

Es cierto que era una aventura, porque estaba destinado en Kairouan, ciudad importante, con una mezquita imponente, pero no era la capital. Corría el año 1969 y nos encontrábamos en un país extraño, con un idioma desconocido para nosotros, sin familia, sin amigos…Por las mañanas muy temprano , mi padre nos dejaba  para ir al campo a enseñar a los pastores, ganaderos y agricultores cómo optimizar los cultivos, los rebaños, organizar las cubriciones de las hembras en celo, las desparasitaciónes del ganado, en fin, todas labores de un veterinario especialista en producción animal.

Esa noche, como casi todas, volvió tarde y cansado. Pero era feliz, tenía esa expresión en la cara de haber hecho un buen trabajo, de haber disfrutado hasta la extenuación, de haber cumplido con creces. Nos contó lo que había hecho ese día, lo que tenía que hacer el siguiente, y que antes de acostarse debía preparar el rapport –entonces no había ordenadores- para pasar a limpio todas las notas del día y organizar el trabajo del personal a su cargo.

Ese fue el primer día que pensé en ser veterinario. No podía entender exactamente en qué consistía su trabajo, pero lo que estaba claro era que le encantaba y que era importante para los demás, que les ayudaba, les enseñaba a hacer mejor las cosas; y que era muy respetado y querido. Recuerdo muchas invitaciones a comer cordero con los ganaderos, con quienes teníamos el honor de compartir su comida familiar.

Fue una etapa preciosa que duró varios años, porque después del primer año en Kairouan le ofrecieron formar parte de un proyecto más ambicioso de la FAO (ONU). Debieron valorar su trabajo, y lo que iba a ser una pequeña aventura de uno o dos años se convirtió en 5 años en Túnez, uno en Mauritania, y dos etapas más en Argelia. Le ofrecieron seguir, pero esa es otra historia…

Y volvimos a España. Estuvo reciclándose para estar al mejor nivel posible en perros y gatos y abrió su consultorio, lo que hoy es Centauro veterinarios. Estábamos en el año 1976, y lo que hacía mi padre en aquella época era casi magia. La de los médicos rurales que, sin análisis, ni rayos X, ecógrafos, electrocardiógrafos, eran capaces de curar prácticamente todo, con el mérito añadido de que nuestros pacientes perrunos y gatunos no hablan (tampoco suelen mentir, o quejarse si no les duele).

Una noche, volviendo de la clínica, me contó que había palpado un abdomen y que había diagnosticado que el perro tenía un cuerpo extraño. Le operó y le sacó un calcetín…¿os imagináis cuántas pruebas serían necesarias en una persona antes de meterla en quirófano hoy día?  Mi padre estaba tan feliz de haber resuelto literalmente “con sus manos” un caso tan complicado.

Ese día ya no tuve dudas: sería veterinario.

En memoria del Dr. Pedro Valera Lorenzo (1930-2005), fundador de Centauro Veterinarios.

Disco solidario, colabora con ANAA

Hoy no voy a hablar de las aventuras de Dolsa (está preciosa, ya contaremos nuevas aventuras), ni de enfermedades, ni nada por el estilo. Hoy toca hablar de ayuda, de colaborar con una ONG.

En la clínica llevamos tiempo colaborando con ANAA (www.anaaweb.org) porque creo que hacen un trabajo admirable. Hemos visitado sus instalaciones, conocemos a sus voluntarios, Dolsa fue adoptada allí, y el trabajo que hacen merece mucho la pena. Nos gustaría que os sumárais de una forma sencilla, comprando un CD del que el 50 % de los fondos recaudados irán directamente para ANAA.

Lo hemos grabado mi amigo guitarrista Javier y yo mismo www.musicstop.es , así que está el morbo añadido de escuchar cantar al veterinario…os podéis reír un rato, o a lo mejor os gusta -quién sabe-  pero no lo sabréis si no lo compráis, jajajaja. Si alguien pide que se lo firme -es el sueño de cualquier artista- estaré encantado de hacerlo. Venga, animaos y colaborad.

Presentaremos el disco en directo el Sábado 26 de Mayo a las 21 h en el Rincón del Arte Nuevo, en la calle Segovia de Madrid, y también actuaremos en la fiesta que hará ANAA el Domingo 17 de Junio en sus instalaciones.

¿ Nos vemos ?

¡ Asesinada por un psicópata !

 

Lo siento, mi intención esta noche era escribir un nuevo capítulo del Diario de una adoptante pero, como siempre, la realidad supera a la ficción…después de una semana de trabajo intenso, estaba llegando a casa pronto, para variar, cuando suena el móvil de urgencias.

Se trataba de una antigua clienta, cuyo marido había hecho muy buenas migas con Jessy, una gatita tricolor de un añito de edad, más o menos. De repente la ve aparecer por la obra donde esta trabajando corriendo con dificultad hacia él,  con una herida en el pecho y cojeando.

Las imágenes hablan por sí solas: herida por disparo a corta distancia.

Jessy se presenta en la clínica con una anemia severa, mucosas pálidas, hipotérmica, hipotensa, deshidratada, con una lesión neurológica en el plexo braquial derecho y, en una palabra, desangrándose por dentro. En las radiografías que le hemos hecho se puede apreciar la hemorragia torácica (hemotórax) y la trayectoria del proyectil, que entraba por el pecho y se aloja finalmente en el pulmón, cerca del corazón. Hemos tenido que eutanasiarla, se estaba muriendo…

Pero lo más grave es que el psicópata que ha hecho esto, en la urbanización Cerro Alberche, lo ha hecho a corta distancia, de frente, y después de ganarse la confianza de esta gatita tan cariñosa, que se acercaba a todo el mundo para que le dieran algo de comer. La tuvo que mirar de frente, apuntarla al pecho y dispararla, aprovechándose de su confianza.

¿ Cabe pensar lo que puede ser capaz una persona así ? Es una vergüenza para nuestra especie, yo reniego de él. Y esto suele ser el paso previo de estos enfermos mentales, el entrenamiento necesario para luego hacer algo semejante con personas. Al menos eso dice un psiquiatra amigo mío. Un loco peligroso anda suelto, cuidado.

La triste historia de Laika, la perrita del espacio

la perrita del espacioLaika era una perra callejera capturada en las calles de Moscú para el programa espacial soviético. Originalmente la llamaron Rizadita, después Bichito, y luego Limoncito para, finalmente, llamarla Laika. Hay que reseñar que Laika no es un nombre propio, sino el nombre genérico para varias razas de perros de caza del norte de Rusia y Siberia.

 Tenía 2 ó 3 años de edad y pesaba aproximadamente 6 kg. Este fue el primer requisito de su duro proceso de selección (debía pesar 6 kg y medir 35 cmde altura como máximo) ya que el viaje se hizo en un cilindro de 80 centímetrosde largo…

 Durante meses, los candidatos fueron entrenados para no perder la calma en recintos cada vez más pequeños. Los animales tuvieron que soportar hasta tres semanas en espacios extremadamente estrechos. Finalmente eligieron a Laika porque era la más tranquila.

 La cápsula en la que Laika fue colocada estaba presurizada y tenía forma elipsoidal. La perrita se encontraba asegurada en su posición por un arnés especial para combatir la ingravidez, y tenía acceso a comida – en forma de gelatina – y agua. Electrodos colocados en su cuerpo permitieron a los científicos medir sus signos vitales.

 La Unión Soviética envió el 3 de Noviembre de1957 aLaika como primer el primer ser vivo que iba al espacio. Un mes antes habían realizado el lanzamiento del Sputnik no tripulado y como los políticos rusos (Khrushchev) querían ser los primeros en la carrera espacial con los Estados Unidos, decidieron adelantar el lanzamiento del Sputnik 2.

 Tuvieron que improvisar sobre la marcha una cápsula sin módulo de retorno, así que sabían que Laika nunca regresaría. Los científicos pensaron mantenerla con vida durante 7-10 días, y estaba previsto que moriría envenenada sobre el 8º día. Pero hubo un fallo técnico que provocó un aumento de la temperatura en el interior de la nave y esto frustró sus planes. Hasta 2002 no se supo lo que realmente ocurrió: Laika murió solo 6 horas después del lanzamiento a causa del calor y del pánico…

 El cohete estuvo casi medio año girando alrededor de la Tierra con Laika muerta a bordo. La nave volvió a ingresar en la atmósfera terrestre el 14 de Abril de 1958, tras 162 días en órbita, y se desintegró.

 El objetivo de los experimentos espaciales era el estudio médico-biológico, con una doble dirección. Por un lado, se pretendía preparar los vuelos para que, en un futuro, pudieran ser tripulados por seres humanos. Y, por otro lado, se quería investigar la repercusión de la radiación cósmica en las mutaciones genéticas. También se pretendía investigar los rayos cósmicos y la radiación solar, así como analizar la temperatura y la presión en esas condiciones.

 Laika no fue la única perra que viajó al espacio. Entre 1957 y 1966 se efectuaron por lo menos 13 lanzamientos tripulados, y 5 perros más murieron.

Truco o trato

                                                 

Celebramos hoy el Día de difuntos, equivalente en el mundo anglosajón a Halloween (viene de all hallow´s eve, o víspera de difuntos), y es un día especial en el que recordamos a todos los que se han ido. Pensamos en nuestros familiares, amigos y, cómo no, en nuestras mascotas que se fueron al cielo.

Y es que ayer, viendo con mi familia “Tintin” en el cine -recomendable para niños y adultos- me acordé de mi perrita Sena viendo jugar a Milú con un Rottweiler que, a su vez, me recordaba a otro perrito que se fue llamado Zar…

En la clínica, a lo largo de tantos años de profesión, hemos visto cómo se apagaban muchas lucecitas especiales. Me vienen a la cabeza un Golden llamado Oliver, o Rasta, un caniche blanco, un Yorkshire más bueno que el pan llamado Yorky, Lucas el labrador, un gato blanco precioso llamado Lucky, mis perritas Sena, Durga, Molly…Les conocimos como bolitas peludas al poco de nacer, les vimos crecer y al final, tuvimos que despedirnos de ellos. Es injusto que vivan tan pocos años, así que tenemos que disfrutar de ellos mientras están con nosotros.

Y claro, también hay veces en que los papis se mueren antes que las mascotas…no puedo evitar recordar a la mamá de Molly, una cocker que adoptamos después del accidente de moto que se llevó a Cristina; o a Daniel, el papá de Copi, que perdió la batalla contra un cáncer de páncreas…para todos ellos nuestro recuerdo.

 

 

 

Ordenanzas municipales

Tener un animal de compañía supone un compromiso con él en lo que concierne a cuidados, alimentación, atención veterinaria y, sobre todo, cariño. Pero también hay unas obligaciones referentes a las ordenanzas municipales. Para vuestra información, y a raíz de los carteles que ha colgado el Ayuntamiento de Alcorcón, pincha en el link a la ORDENANZA MUNICIPAL.

Según la misma, cada propietario debe presentarse a censar a sus mascotas así como darlas de baja, llegado el momento. Esta obligación es paralela a la que tenemos los veterinarios de hacerlo en la Comunidad de Madrid.

Para más información, y para daros de alta en el censo, llamad al 91 664 84 34/5 que es el del CRAA (centro de recogida y adopción de animales de Alcorcón).

Viajar con nuestras mascotas

Nos vamos de viaje, muy bien pero… ¿ lo tenemos todo preparado ?

Sí, nos llevamos sus cacharros de comida y bebida, su camita, sus juguetes, pero hay más cosas que debemos preparar.

 

 Lo primero que tenemos que hacer es ver si tenemos todos los documentos en regla:

 

 -cartilla de vacunaciones al día (también fundamental si se va a quedar en una residencia, nos la van a exigir)

-pasaporte si vamos a salir del país

 

-seguro de responsabilidad civil si nuestro perro pesa más de25 kgo pertenece a una raza potencialmente peligrosa

 

-tarjeta de identificación (chip)

 

 También es bueno informarnos acerca de las clínicas veterinarias más cercanas, por si tenemos que recurrir a sus servicios durante nuestras vacaciones. Si nuestra mascota toma una dieta especial, mejor comprarla antes de salir si no tenemos la seguridad de encontrarla en destino.

 

 Por supuesto, si toma alguna medicación diaria, asegurarnos de que vamos a tener suficiente hasta la vuelta. Es normal que no nos la vendan sin receta en ninguna clínica o farmacia.

 

 Si vamos en coche, el animal tiene que ir convenientemente asegurado, bien dentro de un transportin, bien con un adaptador para el cinturón de seguridad. El lugar más seguro si se emplea el adaptador es el espacio entre el asiento del copiloto y el asiento trasero, a los pies de la bancada.

 

 Si viajamos en avión, tenemos que saber que si nuestra mascota pesa menos de5 kg, puede ir en cabina. Eso sí, hay que avisar con tiempo para asegurarnos de ello –además de sacar su billete- porque cada avión tiene un cupo de animales en cabina. Cuando se supera el cupo o es más grande, deberá ir en la bodega del avión. En ese caso, tendremos que comprar o alquilar un transportin homologado para embarcarlo.

 

 Cualquiera que sea el medio de transporte, debemos conocer si nuestra mascota lleva bien el ir de viaje, si se pone nerviosa (ladra, llora, maulla) o si vomita. En ese caso, consultar con el veterinario la medicación más adecuada en cada caso y los consejos para el viaje. En general, mejor que vaya en ayunas y ofrecerle agua cada vez que paremos.

 

 Hay que consultar también qué parásitos son los habituales de la zona que vamos a visitar, para evitar sus picaduras. Nuestro veterinario nos orientará acerca de los más eficaces y de más fácil aplicación para nosotros y para ellos. Los aplicaremos ANTES de salir para tenerlos protegidos.

 

 ¿ Ya tenemos todo ?  ¡ Feliz verano y hasta la vuelta !