¡ Llegó el día de la cirugía !

-Aquí estoy con Dolsa, venía tirando.

-Pensará que, como tú no le has dado de comer ni de beber, nosotros le daremos algo, jajajaja

-Pobrecita, no seas malo Miguel Ángel.

-No, mírala, me está pidiendo.

-Claro, está muerta de hambre. ¡Cuidado, que va al cubo de la fregona!

-Tranquila, lo he vaciado por si acaso. Venga, vamos a premedicarla para la cirugía. ¿Nos ayudas Mayte?

-Sí, pero luego os encargáis de todo, por favor.

-Tranquila, ya hemos preparado el quirófano: el material, el tubo, el suero, los gases…todo está listo para cuando esté ella preparada.

-Sujétala Miguel Ángel, que la inyecto.

-¿Por qué empiezas Conchita?

-Primero las subcutáneas, o sea, el antibiótico y en antinflamatorio, luego las intramusculares, el sedante y el analgésico. Voy…

-Muy bien Dolsa, fenomenal. Vamos a dejarla encima de una mantita, coge papel por si vomita.

-Sí, a veces puede haber algún vómito pero, a pesar de eso, los protocolos modernos de anestesia…

-Bueno, modernos no son, ya hace más de siete años que los usamos.

-Sí, pero son diferentes de los de antes. A estos los llamamos anestesia polimodal, porque se usan varios fármacos, a bajas dosis, con acciones que se suman y complementan. La otra ventaja es que, al ser las dosis tan bajas, cuando acaba la cirugía se recuperan fenomenal.

-Y no hay dolor, eso es lo principal.

-Es lo más importante, porque los analgésicos bloquean los receptores del dolor de forma que, cuando hacemos la primera incisión, no les duele.

 

Minutos después…

 

-Pues no ha vomitado, pero ya está muy borrachita. Le pongo la vía.

-Creo que nos la bajamos ya, Mayte. Te quedas tú arriba para atender el teléfono y la tienda ¿vale? Tranquila, que todo va a ir bien.

-Ya lo sé. Me avisáis cuando hayáis acabado, quiero estar cuando se despierte.

-No te preocupes que te avisamos. ¿Me ayudas Conchita?

-Déjame que la coja yo, tú vete abriendo las puertas.

-Ya le he puesto el suero, vamos a dormirla.

-Te sujeto la cabeza para que le pongas el tubo…ahá, ya está.

-Bueno, manos a la obra, le rasuramos la tripita, le ponemos los paños y empezamos.

 

Los resultados

-Ya tengo los resultados de los análisis, Conchita. Hemograma y bioquímica normales. Las proteínas un poco bajas, pero es una cachorra.

-Eso es Mayte, es normal que sean algo bajas por la edad. ¿Y el electro?

-Todo normal. Ni arritmias ni nada, morfología normal de todas las ondas.

-Fantástico. Pues mañana mismo la operamos, esta noche cuando te acuestes le quitas la comida y el agua, ya lo sabes.

-Pondré una nota en el frigo por si acaso.

-Cierra el baño, jajajajaja

-Sí, tranquila, ya lo hago mecánicamente desde que pasó aquello. Miguel Ángel …

-Dime Mayte.

-Que la hacemos mañana, la cirugía.

-¿Todo bien en el prequi?

-Sí, todo bien. Ya estoy algo más tranquila. Es lo normal, pero hasta que no lo ves…

-Por eso hacemos siempre los prequirúrgicos, 9 de cada 10 están bien, pero ese 10% que tiene algo se salva de un problema al hacerlo.

-Ya, por eso lo decía. ¿Te acuerdas de León?

-Claro, y de tantos otros. Bueno, la verdad es que no son muchos los que han quedado sin operar por el prequirúrgico, pero León venía cojo por un ligamento cruzado anterior y su insuficiencia renal no nos permitió programar su cirugía. Menos mal que hicimos el protocolo habitual.

-Y lleva 4 años con nosotros, está mayor, pero vivo.

-Y más importante que los prequirúrgicos –porque son necesarios, no porque no sean importantes- son los análisis anuales que hacemos a todos. Anda que no aparecen cosas en animales que parecen sanos ¿verdad?

-En los gatos, lo que más vemos son problemas renales, a veces en animales no tan mayores.

-Y en los perros, de todo un poco, y cada vez más hipercolesterolemia, sobre todo en los obesos. ¿Verdad Conchita?

-Y leucocitosis por diferentes motivos. Los glóbulos blancos aumentan en gatos por el estrés, por infecciones, por tantas cosas…

-Y la glucosa en gatos también puede elevarse por el estrés. Mayte, ¿tranquila para mañana?

-Sí, ahora sí, mañana ya veremos…

-A ver, esto lo hacemos casi todos los días, un poco más de media hora y ya está. Le pondremos su collar isabelino, y en una semana le damos el alta.

-A eso también le temo, con lo bruta que es.

-Tendrás que vigilarla para que no salte, se suba a los sitios, ya sabes, será complicado por lo activa que es, pero con el “cucurucho” a lo mejor se calma.

-Ya te contaré. Bueno, me voy para casa a sacarla, y luego al curso de educación. Mañana nos vemos.

El prequirúrgico

-Buenos días, aquí estoy con el bicho. Casi se come un trozo de papel de aluminio en el parque, y quería beber otra vez del retrete. Menos mal que he cerrado la puerta del baño esta noche antes de acostarme…

-A ver, está en ayunas y no entiende nada. Miguel Ángel, cuidado, que se ha puesto de pie para coger una chuche.

-Jajajaja, qué tía más salada. Ahora te damos la chuche, Dolsa, pero primero te hacemos el electro y luego la analítica. Vamos a tumbarla de lado para ponerle los electrodos. Chicas, a la de tres…

-Muy bien Dolsa. Mayte, Miguel Ángel, decidle cositas, que está un poco nerviosa, no sabe por qué la estamos sujetando.

-Dolsa, muy bien, ya falta poco. Ya estamos acabando el electro. Parece normal ¿no?

-Sí, no hay nada raro Mayte. De todas formas lo vas a revisar tú luego y nos lo confirmas. Venga, vamos a tomarle la sangre para darle unas chuches. Sujétamela Miguel Ángel, por favor. Coge los tubos Mayte.

-Toma los tubos Conchita. ¡Qué bien se ha portado mi niña!

-¿Qué esperabas? Si está viendo las chuches, ya no conoce. Venga, dale una ya, pobrecita, que se las ha ganado.

-En cuanto centrifugue la sangre me bajo para hacer los análisis.

-Tranquila, va estar todo bien.

-Ya, pero como tenemos el laboratorio en la clínica, no quiero esperar. Es lo bueno de tener los resultados rápido.

-Mujer, para una urgencia sí, pero esto es una cirugía programada. Lo puedes montar con el siguiente paciente al que tomemos sangre, no hay prisa. Veeeeenga, bájate y hazlo. Miguel Ángel, no la hagas de rabiar. Dale otra chuche.

-Es que quiero que se tumbe, que sabe hacerlo. Recuerda, nada es gratis.

-¿Se ha bajado ya Mayte?

-Sí.

-Está un poco nerviosa ¿no?

-Es normal, es su perra, imagínate si tú fueras médico y tuvieras que operar a uno de tus hijos.

-Claro, si la entiendo, yo no lo haría.

-Pues yo, depende, si la cirugía que tuviera que hacer la dominara, preferiría hacerla yo. Si no, no. El temor, el miedo, debe aparecer ante lo desconocido, no ante un acto rutinario. Y no digo que una cirugía o una anestesia sea una rutina, al contrario. Hay que tener el máximo respeto a cualquier procedimiento anestésico o quirúrgico, por simple que sea y parezca para nosotros. Nadie está libre de tener un accidente.

-Anda, cállate ya, que me estás poniendo nerviosa a mí. Tú es que eres de otra pasta.

-Es que si no está tranquilo el cirujano, ya me dirás tú…a mí me gusta lo que hago, no pienso nunca que las cosas van a ir mal. Hemos quedado en operarla este mismo Viernes ¿no?

 

 

 

Estoy pensando en la esterilización de Dolsa

Meses después…

 

Dolsa viene de visita a la clínica, para seguir trabajando la sociabilización con otros perros, que se acostumbre a jugar con ellos, porque de momento prefiere a las personas, es supercariñosa. Y al llegar a la puerta se encuentra a Conchita.

 

-¡Dolsa! Estás guapísima, cada vez me recuerdas más a mi Durga.

-Ya -contesta Mayte- sí que se parece, tiene la misma cara.

-Pero espero que Dolsa tenga mejor carácter porque Durga, en cuanto veía a una perra, se iba a por ella. De hecho la esterilicé por eso antes de tener un problema.

-De eso te quería hablar, yo creo que está llegando el momento. No sé si está a punto de tener el celo pero está un poco rara. ¿ Qué hacemos ? ¿ Esperamos un poco o lo hacemos ya ? Dime, Conchita, no sé qué hacer.

-Mira Mayte, no hay porqué esperar. Dolsa es de tamaño mediano y, con su edad, ya ha completado su crecimiento. Si fuera una perra más grande te diría que esperaras, podría tener alguna consecuencia, pero Dolsa ya está hecha. Vamos a programar la cirugía.

-Voy a mirar la agenda para ver qué mañana tenemos libre. Si puede ser un Viernes, mejor, así estoy el fin de semana con ella vigilándola.

-Me parece bien pero…¿Vas a querer estar en la cirugía o la hacemos nosotros?

-Si no os importa, prefiero no estar. Sé que lo vais a hacer bien, y a lo mejor yo me pongo nerviosa por ser mi perra.

-No te preocupes, lo entiendo, te iba a decir que casi mejor que no estés, a mí me pasó lo mismo cuando lo hice, y no tienes por qué pasar un mal rato . Bueno, vamos primero a citar el prequirúrgico.

-Vale, mañana la traigo en ayunas y le hacemos la analítica y el electrocardiograma. Si todo está bien la operáis el Viernes ¿vale?

-Estupendo, ya está decidido. Háblalo en casa, que ya está programado, no sea que alguien le dé de comer mañana por la mañana o el Viernes.

¡ Será cochina !

Mientras Dolsa descansaba me fui a mi habitación para prepararme para la ducha, esperando a que mi padre saliera del baño, cuando veo a Dolsa que viene con la boca mojada.

-Papá, ¿le has puesto agua a Dolsa? Os he dicho que no me gusta que beba nada más volver del paseo.

-Qué va hija, acabo de salir del baño y me he cruzado con ella. No le he puesto agua.

-¿Te has duchado? A lo mejor ha bebido del plato de ducha.

-No, he orinado nada más.

De repente, me viene un olor y un pensamiento al tiempo que me acerco al hocico de Dolsa.

-¡Papáaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡A esta perra le huele la boca a pis! ¡Será cerda!

-Pobrecita, debía de tener sed y ha metido la cabeza en el retrete, jajajajajaja.

-¡Qué asco! Hoy ya no te beso, cochina. Mírala, qué contenta está.

-Es que la sed es muy mala, hija. De todas formas habrán sido un par de lametazos, no le ha dado tiempo a más.

-¿Por qué no has tirado de la cadena?

-No hay quién os entienda. Que si por un pis solo no tire para no gastar agua, que ahora sí que debo hacerlo. A ver si os aclaráis un poco…Y métete en la ducha, que te vas a enfriar.

 

Semanas más tarde…

Dolsa está haciendo grandes progresos en la calle. Va junto a mí siempre, obedece, la veo muy contenta y eso me hace feliz. Sigue estando muy pendiente de los demás perros, es normal, en esos casos sí que intenta ir a jugar aunque yo le diga que se quede.

¡Y cómo ha crecido! Ya no tiene ese andar tan desgarbado de cuando era cachorrita. Tiene casi 5 meses y está preciosa. Aunque de vez en cuando hace alguna de las suyas.

Sin ir más lejos, ayer, en casa.

Volvíamos de nuestro largo paseo de la tarde, había jugado con sus amigos, corrido todo lo que quiso, venía bien cansada. En esos casos, lo mejor es que no tenga acceso inmediato al agua al llegar a casa. Una ingesta grande de agua, unido a los gases que ha tragado con el ejercicio puede hacer que, al cenar, se produzca una torsión de estómago. He visto alguna y es muy, pero que muy grave. Y los Pastores Alemanes son raza predispuesta, aunque Dolsa no sea pura. Así que la dejo que se calme, descanse un rato y luego le ofrezco el agua, y más tarde su cena.

Pero surgió un imprevisto y, claro, no pude evitar lo que ocurrió.

Menudo corte

-¿ Qué pasa mamá ? ¿ Qué le pasa a Dolsa ahora ?

-Pues que está sangrando por una pata, se ha debido pinchar con algo, pero no se deja mirar y sangra bastante. Mira, es la pata de delante, la derecha.

-Ya lo veo, tráela aquí, vamos a subirla. ¿ Qué te parece Conchita ?

-Pues que habrá que coserlo, pero primero quiero ver qué hay aquí.

-¿ Ves algo ?

-Sí, parece algo brillante. Déjame esas pinzas; Miguel Ángel.

-Toma, sujétala bien Mayte, tú delante y yo detrás.

-Aaaaaaaquí te tengo, mira qué cristal.

-Es marrón, parece de litrona.

-Ha sido en el jardín de enfrente de casa, estaba haciendo pis y luego la he visto que manchaba de sangre la acera.

-Ya mamá, no es culpa tuya, son los que rompen las botellas los responsables.

-Imagínate que un niño va a coger una pelota y se cae, se corta igual.

-En fin, vamos a limpiar bien la herida primero. Pásame la clorhexidina, por favor, y las gasas. Ahá, ya está bien limpita la herida. Es justo entre el pulpejo central y el primer dedo, creo que lo podré coser, quedará bien.

-Pero se va a tocar seguro -dice la madre-, que la conozco.

-No se preocupe, que lo vamos a vendar.

-Se lo quita, vamos que se lo quita.

-No, mamá, que encima le pondremos tensoplast, y si hace falta le colocamos una gorguera. ¿ Tienes todo para coserlo, Conchita ?

-Sí, voy. Muy bien, Dolsa, dos puntitos y ya está. Qué bien se está portando.

-Es que la tenemos bien sujeta. Toma las gasas y la venda. Y el tensoplast.

-¿ Cuánto tiempo tiene que tenerlo vendado ?

-Si no se lo toca ni se moja, nos gusta cambiarlo cada 3 días.

-Y los puntos ¿ cuándo se los quitáis ?

-Me imagino que en 10 días o así estará bien, lo iremos revisando cada vez que cambiemos el vendaje.

-Sí, mejor lo hacéis aquí, que nosotras solas no sé si vamos a poder.

-Sí, mamá, lo hacemos aquí tú y yo el próximo día y si nos apañamos, luego ya lo hacemos en casa el resto de las veces.

-No te olvides del antibiótico Mayte, ahora se lo pongo yo, pero 8 ó 10 días sí que sería conveniente. Es una herida incisa, que se infectará si no la curamos bien. Luego te lo llevas.

-Muchas gracias, siento haberos molestado chicos.

-No se preocupe, mejor así, estábamos aquí y entre todos es más fácil. Lo importante ahora es que no se toque.

 

Preparando la cirugía

-Empezamos con nuestro protocolo habitual: le pesamos, preguntamos si está en ayunas y le premeditamos con su antibiótico, antinflamatorio, analgésico y sedante.

-Y le pusisteis el catéter intravenoso…

-Claro.

-Sigo sin entender.

-Nos lo bajamos y, cosas del protocolo, decido hacer una radiografía para comprobar que la piedra sigue allí, en el intestino. Es importante saber dónde está para saber dónde abrir ¿no?

-¿Y?

-Como Ruky no es muy grande, nos cabe todo el abdomen en la radiografía y vemos la piedra, así que no le operamos.

-¿¿¿Por qué???

-Porque estaba en el recto, finalmente pasó al intestino grueso y fue progresando.

-¡Qué bien! ¿Cómo la sacasteis?

-Con las pinzas largas que tenemos para cuerpos extraños. Afortunadamente ya estaba sedado, con el analgésico, y no lo pasó mal. Fue una verdadera suerte.

-Sobre todo que hicierais la radiografía antes de operarle.

-Es lo que tiene los protocolos, que siempre ayudan. Y al acabar de sacarla, le revertimos la sedación y se fue para casa antes de que llegaras tú.

-Se pondrían contentos los dueños.

-Claro, se ahorraron la cirugía, el postoperatorio, y Ruky una cicatriz en la tripita.

-Lo cierto es que a Dolsa no le ha dado por comer cosas del suelo, bueno, no demasiado. Lo que más hace es tirar cuando ve algo que le gusta.

-Llévate siempre algún juguete que le guste para llamar su atención, mejor dicho, para desviar su atención.

-Si ve a un perro, pasa de su pelota. Prefiere jugar con otro perro. Aunque a mi padre le hace más caso.

-¿ Y eso ?

-Me imagino que por el tono de voz, el caso es que le obedece aunque la suelte.

-¿ Y si se encuentra con otro perro también ?

-Eso todavía no ha pasado, pero le respeta más que a mí. Voy a tener que comprarme un modulador de voz de esos que salen en las pelis de malos para engañar a la policía, para que me tome más en serio.

-Jajajajaja. Bueno, poco a poco la irás educando. Te vendría bien hacer una excursión al campo con otros perros y dueños, como las que hace Educan, o apuntarte directamente con ellos.

-No lo descarto, tienen buena pinta. Pasas un día en el campo y al mismo tiempo se trabaja con los perros.

-Acuérdate que en verano hacen una en kayaks con los perros en la barca.

-No sé si podré remar y llevar a Dolsa, y tampoco veo a Dolsa remando, jajajaja.

-Hay barcas más grandes también. Uy, tenemos que abrir la clínica. ¿ Quién viene por ahí ?

-¡Vaya! Mi madre con Dolsa…¿qué habrá hecho ahora?

 

 

Adar y Ruky

-Creo recordar que fue Ruky

-¿ Me queréis contar lo que pasó con él ? Ese día creo que no estaba, no lo recuerdo.

-Resulta que vienen sus papis con él, diciendo que está raro, que ha vomitado. Casi prefiero que digan que tose, o que tiene diarrea, o cualquier cosa concreta. Cuando el perro está raro, hay que ponerse a temblar.

-¿ Entonces qué hicisteis ?

-También dijeron que había estado jugando en el parque con una piedra.

-Uyuyuyyyyy

-Exactamente, así que le hicimos una radiografía, y allí estaba, un pedazo de pedrusco en la panza de un perro de 7 kilos, obstruyendo el intestino delgado.

-Siempre se atascan allí ¿ no ?

-Sí, en la válvula ileocecal.

-Vaya nombres raros que ponéis los médicos para llamar a los órganos.

-Es que como el final del intestino delgado es el íleon, el grueso empieza con el cólon, pues eso, ileocecal. En ese tránsito desde el delgado al grueso, se estrecha un poco en la válvula, y allí se quedan los cuerpos extraños de mayor diámetro.

-Y le operasteis

-No, primero le pusimos una vía, para administrarle suero y rehidratarlo. Es mala idea operar un digestivo si el paciente está deshidratado. Pero sí que lo citamos para la mañana siguiente. Ya me acuerdo, creo que era un Sábado y lo citamos antes de abrir, a las 9 de la mañana o así. Cuando llegaste, ya se habían ido.

-¿ Cómoooooo ?

-Sí, que ya se habían ido, porque acabamos muy pronto.

-No lo entiendo, lo que se tarda en premedicar al paciente, sedarle, cogerle la vía…

-La vía ya estaba puesta de la tarde anterior.

-Bueno, es igual, hay que dormirle, intubarle, y operarle…en menos de una hora ¿?????

Conchita interviene.

-Venga, no seas malo, dile lo que pasó.

-Ahora te lo cuento, vas a alucinar.

En la Facultad

-¿ Cómo que si me acuerdo ? Si te lo conté yo, me pasó cuando estaba interno en cirugía.

-Es que como lo has contado tantas veces, creía que lo había visto yo.

-Ya…

-Bueno, cuéntaselo a Mayte, no te hagas rogar.

-Vaaaaaaaaaale. Pues resulta que nos viene un perro que se había tragado una pelota de golf. Te estoy hablando del año 1990 o así, que no habrías nacido siquiera.

-Sí que había nacido, pero era una niña.

-Bueno, pues estábamos los internos, como todas las mañanas, esperando para participar en las cirugías que estaban citadas en la Facultad, y una de ellas era de un perro labrador al que habían visto comerse una pelota de golf. En la radiografía se veía claramente.

-¿ El perro hacía de caddie o el señor tenía un jardín muy grande ?

-Jajajajaja, pues no se lo preguntamos, la verdad es que no caí, si no, sí que se lo pregunto.

-Es que jugar con una pelota de golf, tan pequeña, con un perro tan grande…¡ a quién se le ocurre !

-A lo mejor se la encontró en la calle…el caso es que venía para eso, y llamaron al especialista en endoscopia.

-¿ Ya había endoscopia en Veterinaria ?

-Sí, y tele en color, no te digo, pero se estaba empezando.

-¿ Y qué hicisteis ?

-Como se sabía que era una pelota de golf, intentaron “pescarla” antes de hacer una laparotomía, esto es, abrirle el abdomen.

-¿ Y… ?

-Pues que como no había las cestas que tienen hoy, y con las pinzas se resbalaba la pelota, después de más de 2 horas intentándolo no pudieron.

-Pero un truco habitual es intentar cazar las pelotas con preservativos, eso he oído ¿ no ?

-Correcto, pero ese truco no lo sabían aún, o a lo mejor no llevaban encima ninguno, jajajaja

-El caso es que al final tuvimos que operar al perro, hacer una gastrotomía, y sacar la pelota de golf, pero eso no fue todo.

-¿ Qué más había ?

-También se había tragado un chupete y una bolsa de plástico…

-¡ Vaya colección !

-Sí, yo creo que el perro era un Diógenes, esos que coleccionan basura.

-Dolsa creo que también es de esos, aunque cada vez menos.

Interviene Conchita.

-También fue gracioso lo de Ruky…¿ o fue Adar ?