El prequirúrgico

-Buenos días, aquí estoy con el bicho. Casi se come un trozo de papel de aluminio en el parque, y quería beber otra vez del retrete. Menos mal que he cerrado la puerta del baño esta noche antes de acostarme…

-A ver, está en ayunas y no entiende nada. Miguel Ángel, cuidado, que se ha puesto de pie para coger una chuche.

-Jajajaja, qué tía más salada. Ahora te damos la chuche, Dolsa, pero primero te hacemos el electro y luego la analítica. Vamos a tumbarla de lado para ponerle los electrodos. Chicas, a la de tres…

-Muy bien Dolsa. Mayte, Miguel Ángel, decidle cositas, que está un poco nerviosa, no sabe por qué la estamos sujetando.

-Dolsa, muy bien, ya falta poco. Ya estamos acabando el electro. Parece normal ¿no?

-Sí, no hay nada raro Mayte. De todas formas lo vas a revisar tú luego y nos lo confirmas. Venga, vamos a tomarle la sangre para darle unas chuches. Sujétamela Miguel Ángel, por favor. Coge los tubos Mayte.

-Toma los tubos Conchita. ¡Qué bien se ha portado mi niña!

-¿Qué esperabas? Si está viendo las chuches, ya no conoce. Venga, dale una ya, pobrecita, que se las ha ganado.

-En cuanto centrifugue la sangre me bajo para hacer los análisis.

-Tranquila, va estar todo bien.

-Ya, pero como tenemos el laboratorio en la clínica, no quiero esperar. Es lo bueno de tener los resultados rápido.

-Mujer, para una urgencia sí, pero esto es una cirugía programada. Lo puedes montar con el siguiente paciente al que tomemos sangre, no hay prisa. Veeeeenga, bájate y hazlo. Miguel Ángel, no la hagas de rabiar. Dale otra chuche.

-Es que quiero que se tumbe, que sabe hacerlo. Recuerda, nada es gratis.

-¿Se ha bajado ya Mayte?

-Sí.

-Está un poco nerviosa ¿no?

-Es normal, es su perra, imagínate si tú fueras médico y tuvieras que operar a uno de tus hijos.

-Claro, si la entiendo, yo no lo haría.

-Pues yo, depende, si la cirugía que tuviera que hacer la dominara, preferiría hacerla yo. Si no, no. El temor, el miedo, debe aparecer ante lo desconocido, no ante un acto rutinario. Y no digo que una cirugía o una anestesia sea una rutina, al contrario. Hay que tener el máximo respeto a cualquier procedimiento anestésico o quirúrgico, por simple que sea y parezca para nosotros. Nadie está libre de tener un accidente.

-Anda, cállate ya, que me estás poniendo nerviosa a mí. Tú es que eres de otra pasta.

-Es que si no está tranquilo el cirujano, ya me dirás tú…a mí me gusta lo que hago, no pienso nunca que las cosas van a ir mal. Hemos quedado en operarla este mismo Viernes ¿no?

 

 

 

Estoy pensando en la esterilización de Dolsa

Meses después…

 

Dolsa viene de visita a la clínica, para seguir trabajando la sociabilización con otros perros, que se acostumbre a jugar con ellos, porque de momento prefiere a las personas, es supercariñosa. Y al llegar a la puerta se encuentra a Conchita.

 

-¡Dolsa! Estás guapísima, cada vez me recuerdas más a mi Durga.

-Ya -contesta Mayte- sí que se parece, tiene la misma cara.

-Pero espero que Dolsa tenga mejor carácter porque Durga, en cuanto veía a una perra, se iba a por ella. De hecho la esterilicé por eso antes de tener un problema.

-De eso te quería hablar, yo creo que está llegando el momento. No sé si está a punto de tener el celo pero está un poco rara. ¿ Qué hacemos ? ¿ Esperamos un poco o lo hacemos ya ? Dime, Conchita, no sé qué hacer.

-Mira Mayte, no hay porqué esperar. Dolsa es de tamaño mediano y, con su edad, ya ha completado su crecimiento. Si fuera una perra más grande te diría que esperaras, podría tener alguna consecuencia, pero Dolsa ya está hecha. Vamos a programar la cirugía.

-Voy a mirar la agenda para ver qué mañana tenemos libre. Si puede ser un Viernes, mejor, así estoy el fin de semana con ella vigilándola.

-Me parece bien pero…¿Vas a querer estar en la cirugía o la hacemos nosotros?

-Si no os importa, prefiero no estar. Sé que lo vais a hacer bien, y a lo mejor yo me pongo nerviosa por ser mi perra.

-No te preocupes, lo entiendo, te iba a decir que casi mejor que no estés, a mí me pasó lo mismo cuando lo hice, y no tienes por qué pasar un mal rato . Bueno, vamos primero a citar el prequirúrgico.

-Vale, mañana la traigo en ayunas y le hacemos la analítica y el electrocardiograma. Si todo está bien la operáis el Viernes ¿vale?

-Estupendo, ya está decidido. Háblalo en casa, que ya está programado, no sea que alguien le dé de comer mañana por la mañana o el Viernes.

Menudo corte

-¿ Qué pasa mamá ? ¿ Qué le pasa a Dolsa ahora ?

-Pues que está sangrando por una pata, se ha debido pinchar con algo, pero no se deja mirar y sangra bastante. Mira, es la pata de delante, la derecha.

-Ya lo veo, tráela aquí, vamos a subirla. ¿ Qué te parece Conchita ?

-Pues que habrá que coserlo, pero primero quiero ver qué hay aquí.

-¿ Ves algo ?

-Sí, parece algo brillante. Déjame esas pinzas; Miguel Ángel.

-Toma, sujétala bien Mayte, tú delante y yo detrás.

-Aaaaaaaquí te tengo, mira qué cristal.

-Es marrón, parece de litrona.

-Ha sido en el jardín de enfrente de casa, estaba haciendo pis y luego la he visto que manchaba de sangre la acera.

-Ya mamá, no es culpa tuya, son los que rompen las botellas los responsables.

-Imagínate que un niño va a coger una pelota y se cae, se corta igual.

-En fin, vamos a limpiar bien la herida primero. Pásame la clorhexidina, por favor, y las gasas. Ahá, ya está bien limpita la herida. Es justo entre el pulpejo central y el primer dedo, creo que lo podré coser, quedará bien.

-Pero se va a tocar seguro -dice la madre-, que la conozco.

-No se preocupe, que lo vamos a vendar.

-Se lo quita, vamos que se lo quita.

-No, mamá, que encima le pondremos tensoplast, y si hace falta le colocamos una gorguera. ¿ Tienes todo para coserlo, Conchita ?

-Sí, voy. Muy bien, Dolsa, dos puntitos y ya está. Qué bien se está portando.

-Es que la tenemos bien sujeta. Toma las gasas y la venda. Y el tensoplast.

-¿ Cuánto tiempo tiene que tenerlo vendado ?

-Si no se lo toca ni se moja, nos gusta cambiarlo cada 3 días.

-Y los puntos ¿ cuándo se los quitáis ?

-Me imagino que en 10 días o así estará bien, lo iremos revisando cada vez que cambiemos el vendaje.

-Sí, mejor lo hacéis aquí, que nosotras solas no sé si vamos a poder.

-Sí, mamá, lo hacemos aquí tú y yo el próximo día y si nos apañamos, luego ya lo hacemos en casa el resto de las veces.

-No te olvides del antibiótico Mayte, ahora se lo pongo yo, pero 8 ó 10 días sí que sería conveniente. Es una herida incisa, que se infectará si no la curamos bien. Luego te lo llevas.

-Muchas gracias, siento haberos molestado chicos.

-No se preocupe, mejor así, estábamos aquí y entre todos es más fácil. Lo importante ahora es que no se toque.

 

Preparando la cirugía

-Empezamos con nuestro protocolo habitual: le pesamos, preguntamos si está en ayunas y le premeditamos con su antibiótico, antinflamatorio, analgésico y sedante.

-Y le pusisteis el catéter intravenoso…

-Claro.

-Sigo sin entender.

-Nos lo bajamos y, cosas del protocolo, decido hacer una radiografía para comprobar que la piedra sigue allí, en el intestino. Es importante saber dónde está para saber dónde abrir ¿no?

-¿Y?

-Como Ruky no es muy grande, nos cabe todo el abdomen en la radiografía y vemos la piedra, así que no le operamos.

-¿¿¿Por qué???

-Porque estaba en el recto, finalmente pasó al intestino grueso y fue progresando.

-¡Qué bien! ¿Cómo la sacasteis?

-Con las pinzas largas que tenemos para cuerpos extraños. Afortunadamente ya estaba sedado, con el analgésico, y no lo pasó mal. Fue una verdadera suerte.

-Sobre todo que hicierais la radiografía antes de operarle.

-Es lo que tiene los protocolos, que siempre ayudan. Y al acabar de sacarla, le revertimos la sedación y se fue para casa antes de que llegaras tú.

-Se pondrían contentos los dueños.

-Claro, se ahorraron la cirugía, el postoperatorio, y Ruky una cicatriz en la tripita.

-Lo cierto es que a Dolsa no le ha dado por comer cosas del suelo, bueno, no demasiado. Lo que más hace es tirar cuando ve algo que le gusta.

-Llévate siempre algún juguete que le guste para llamar su atención, mejor dicho, para desviar su atención.

-Si ve a un perro, pasa de su pelota. Prefiere jugar con otro perro. Aunque a mi padre le hace más caso.

-¿ Y eso ?

-Me imagino que por el tono de voz, el caso es que le obedece aunque la suelte.

-¿ Y si se encuentra con otro perro también ?

-Eso todavía no ha pasado, pero le respeta más que a mí. Voy a tener que comprarme un modulador de voz de esos que salen en las pelis de malos para engañar a la policía, para que me tome más en serio.

-Jajajajaja. Bueno, poco a poco la irás educando. Te vendría bien hacer una excursión al campo con otros perros y dueños, como las que hace Educan, o apuntarte directamente con ellos.

-No lo descarto, tienen buena pinta. Pasas un día en el campo y al mismo tiempo se trabaja con los perros.

-Acuérdate que en verano hacen una en kayaks con los perros en la barca.

-No sé si podré remar y llevar a Dolsa, y tampoco veo a Dolsa remando, jajajaja.

-Hay barcas más grandes también. Uy, tenemos que abrir la clínica. ¿ Quién viene por ahí ?

-¡Vaya! Mi madre con Dolsa…¿qué habrá hecho ahora?

 

 

En la Facultad

-¿ Cómo que si me acuerdo ? Si te lo conté yo, me pasó cuando estaba interno en cirugía.

-Es que como lo has contado tantas veces, creía que lo había visto yo.

-Ya…

-Bueno, cuéntaselo a Mayte, no te hagas rogar.

-Vaaaaaaaaaale. Pues resulta que nos viene un perro que se había tragado una pelota de golf. Te estoy hablando del año 1990 o así, que no habrías nacido siquiera.

-Sí que había nacido, pero era una niña.

-Bueno, pues estábamos los internos, como todas las mañanas, esperando para participar en las cirugías que estaban citadas en la Facultad, y una de ellas era de un perro labrador al que habían visto comerse una pelota de golf. En la radiografía se veía claramente.

-¿ El perro hacía de caddie o el señor tenía un jardín muy grande ?

-Jajajajaja, pues no se lo preguntamos, la verdad es que no caí, si no, sí que se lo pregunto.

-Es que jugar con una pelota de golf, tan pequeña, con un perro tan grande…¡ a quién se le ocurre !

-A lo mejor se la encontró en la calle…el caso es que venía para eso, y llamaron al especialista en endoscopia.

-¿ Ya había endoscopia en Veterinaria ?

-Sí, y tele en color, no te digo, pero se estaba empezando.

-¿ Y qué hicisteis ?

-Como se sabía que era una pelota de golf, intentaron “pescarla” antes de hacer una laparotomía, esto es, abrirle el abdomen.

-¿ Y… ?

-Pues que como no había las cestas que tienen hoy, y con las pinzas se resbalaba la pelota, después de más de 2 horas intentándolo no pudieron.

-Pero un truco habitual es intentar cazar las pelotas con preservativos, eso he oído ¿ no ?

-Correcto, pero ese truco no lo sabían aún, o a lo mejor no llevaban encima ninguno, jajajaja

-El caso es que al final tuvimos que operar al perro, hacer una gastrotomía, y sacar la pelota de golf, pero eso no fue todo.

-¿ Qué más había ?

-También se había tragado un chupete y una bolsa de plástico…

-¡ Vaya colección !

-Sí, yo creo que el perro era un Diógenes, esos que coleccionan basura.

-Dolsa creo que también es de esos, aunque cada vez menos.

Interviene Conchita.

-También fue gracioso lo de Ruky…¿ o fue Adar ?

 

Sigue buscando…por si acaso

cuidado con el perroHay días en que uno se acuesta más contento que otros. Hoy es uno de esos días.

 

Ayer llegó Tom, un perrito de 12 años que llevaba 3 días con vómitos. Las radiografías mostraban un cuerpo extraño en el estómago. Después de estabilizarlo, hidratarlo y hacer el preoperatorio, le hemos extraído mediante una gastrotomía (hacer una incisión en el estómago) el amasijo de ramas, hojas y hierbas y pensábamos que ya estaba todo hecho. Gracias a nuestros protocolos, que en este caso consiste en revisar SIEMPRE el abdomen antes de cerrar, hemos encontrado un segundo cuerpo extraño: un botón grande, muy bonito, pero que obstruía el yeyuno (intestino delgado). Hemos necesitado una enterotomía (hacer una incisión en el intestino, y cerrarla después) para solucionar el segundo problema y que obstruía el tránsito intestinal. Tom se recupera bien de su cirugía, y esperamos que en una semana le daremos el alta.

 

El mensaje es, en esta ocasión, que hay que seguir buscando aunque creamos que tenemos todas las respuestas.

 

Buenas, muy buenas noches.