Adar y Ruky

-Creo recordar que fue Ruky

-¿ Me queréis contar lo que pasó con él ? Ese día creo que no estaba, no lo recuerdo.

-Resulta que vienen sus papis con él, diciendo que está raro, que ha vomitado. Casi prefiero que digan que tose, o que tiene diarrea, o cualquier cosa concreta. Cuando el perro está raro, hay que ponerse a temblar.

-¿ Entonces qué hicisteis ?

-También dijeron que había estado jugando en el parque con una piedra.

-Uyuyuyyyyy

-Exactamente, así que le hicimos una radiografía, y allí estaba, un pedazo de pedrusco en la panza de un perro de 7 kilos, obstruyendo el intestino delgado.

-Siempre se atascan allí ¿ no ?

-Sí, en la válvula ileocecal.

-Vaya nombres raros que ponéis los médicos para llamar a los órganos.

-Es que como el final del intestino delgado es el íleon, el grueso empieza con el cólon, pues eso, ileocecal. En ese tránsito desde el delgado al grueso, se estrecha un poco en la válvula, y allí se quedan los cuerpos extraños de mayor diámetro.

-Y le operasteis

-No, primero le pusimos una vía, para administrarle suero y rehidratarlo. Es mala idea operar un digestivo si el paciente está deshidratado. Pero sí que lo citamos para la mañana siguiente. Ya me acuerdo, creo que era un Sábado y lo citamos antes de abrir, a las 9 de la mañana o así. Cuando llegaste, ya se habían ido.

-¿ Cómoooooo ?

-Sí, que ya se habían ido, porque acabamos muy pronto.

-No lo entiendo, lo que se tarda en premedicar al paciente, sedarle, cogerle la vía…

-La vía ya estaba puesta de la tarde anterior.

-Bueno, es igual, hay que dormirle, intubarle, y operarle…en menos de una hora ¿?????

Conchita interviene.

-Venga, no seas malo, dile lo que pasó.

-Ahora te lo cuento, vas a alucinar.

En la Facultad

-¿ Cómo que si me acuerdo ? Si te lo conté yo, me pasó cuando estaba interno en cirugía.

-Es que como lo has contado tantas veces, creía que lo había visto yo.

-Ya…

-Bueno, cuéntaselo a Mayte, no te hagas rogar.

-Vaaaaaaaaaale. Pues resulta que nos viene un perro que se había tragado una pelota de golf. Te estoy hablando del año 1990 o así, que no habrías nacido siquiera.

-Sí que había nacido, pero era una niña.

-Bueno, pues estábamos los internos, como todas las mañanas, esperando para participar en las cirugías que estaban citadas en la Facultad, y una de ellas era de un perro labrador al que habían visto comerse una pelota de golf. En la radiografía se veía claramente.

-¿ El perro hacía de caddie o el señor tenía un jardín muy grande ?

-Jajajajaja, pues no se lo preguntamos, la verdad es que no caí, si no, sí que se lo pregunto.

-Es que jugar con una pelota de golf, tan pequeña, con un perro tan grande…¡ a quién se le ocurre !

-A lo mejor se la encontró en la calle…el caso es que venía para eso, y llamaron al especialista en endoscopia.

-¿ Ya había endoscopia en Veterinaria ?

-Sí, y tele en color, no te digo, pero se estaba empezando.

-¿ Y qué hicisteis ?

-Como se sabía que era una pelota de golf, intentaron “pescarla” antes de hacer una laparotomía, esto es, abrirle el abdomen.

-¿ Y… ?

-Pues que como no había las cestas que tienen hoy, y con las pinzas se resbalaba la pelota, después de más de 2 horas intentándolo no pudieron.

-Pero un truco habitual es intentar cazar las pelotas con preservativos, eso he oído ¿ no ?

-Correcto, pero ese truco no lo sabían aún, o a lo mejor no llevaban encima ninguno, jajajaja

-El caso es que al final tuvimos que operar al perro, hacer una gastrotomía, y sacar la pelota de golf, pero eso no fue todo.

-¿ Qué más había ?

-También se había tragado un chupete y una bolsa de plástico…

-¡ Vaya colección !

-Sí, yo creo que el perro era un Diógenes, esos que coleccionan basura.

-Dolsa creo que también es de esos, aunque cada vez menos.

Interviene Conchita.

-También fue gracioso lo de Ruky…¿ o fue Adar ?

 

el corazon de los gatos

Los gatos, esos grandes desconocidos, no son nuestras mascotas. Yo siempre digo que la casa es de ellos, que nosotros somos los humanos que vivimos en su casa.

Hay que saber entenderlos, porque los felinos domésticos son los animales que mejor se recuperan o soportan cualquier enfermedad. Si se hacen daño en una pata, no la apoyan hasta que han hecho el reposo suficiente. No se mueven. O lo estrictamente imprescindible. Si han vomitado, no comen hasta que se encuentran mejor.

Pero…¿ cómo detectar un problema cardiaco en un gato ?

Eso es más difícil, pero os voy a dar unas pistas.

Para empezar hay que decir que los gatos tienen menos problemas cardiacos que los perros, pero los tienen. Hay razas predispuestas a tener cardiopatías congénitas, esto es, que nacen con una malformación que con el tiempo – a veces poco tiempo – les causan problemas. Las más frecuentes son las cardiomiopatías hipertróficas, unas veces congénitas, otras secundarias a problemas de tiroides.

Las razas más predispuestas son los persas, y también los siameses, pero les puede pasar a gatos cualquier raza o mestizos.

El caso es que es difícil de diagnósticar- incluso por un veterinario- si no se hacen pruebas complementarias, porque cuando auscultamos el corazón 1 de cada 3 gatos no tiene soplo cardiaco. La radiografía de tórax no suele ser diagnóstica y solo se puede confirmar por ecocardiografía.

Como siempre, lo más importante es la prevención y el diagnóstico precoz, así que mis consejos son los siguientes:

–         en razas predispuestas, además de la auscultación, realizar una ecocardiografía cuando el veterinario lo aconseje.

–         A partir de los 8 años, chequeos geriátricos anuales

–         Si hay soplo cardiaco, ecocardiografía de confirmación del problema cardiaco

–         Y lo más importante, estar pendiente de los siguientes signos que, aunque inespecíficos, pueden hacernos sospechar de un problema cardiaco:

 

  • Frío y/o parálisis en las patas, en especial en las posteriores (indicaría trombos)
  • Problemas para respirar (disnea), que indicaría edema de pulmón
  • Depresión, el gato no se mueve o se mueve poco por la fatiga propia de un enfermo de corazón

 

Ya sabéis, vigilad y cuidad, y si tenéis dudas, para eso estamos los veterinarios.

 

Miguel Ángel Valera

Sigue buscando…por si acaso

cuidado con el perroHay días en que uno se acuesta más contento que otros. Hoy es uno de esos días.

 

Ayer llegó Tom, un perrito de 12 años que llevaba 3 días con vómitos. Las radiografías mostraban un cuerpo extraño en el estómago. Después de estabilizarlo, hidratarlo y hacer el preoperatorio, le hemos extraído mediante una gastrotomía (hacer una incisión en el estómago) el amasijo de ramas, hojas y hierbas y pensábamos que ya estaba todo hecho. Gracias a nuestros protocolos, que en este caso consiste en revisar SIEMPRE el abdomen antes de cerrar, hemos encontrado un segundo cuerpo extraño: un botón grande, muy bonito, pero que obstruía el yeyuno (intestino delgado). Hemos necesitado una enterotomía (hacer una incisión en el intestino, y cerrarla después) para solucionar el segundo problema y que obstruía el tránsito intestinal. Tom se recupera bien de su cirugía, y esperamos que en una semana le daremos el alta.

 

El mensaje es, en esta ocasión, que hay que seguir buscando aunque creamos que tenemos todas las respuestas.

 

Buenas, muy buenas noches.